«NO HAGO NADA PORQUE NO TENGO ÁNIMOS…»

Psicología

“NO HAGO NADA PORQUE NO TENGO ÁNIMOS ↔️ NO TENGO ÁNIMOS PORQUE NO HAGO NADA”

Hilo sobre Activación Conductual publicado en el Twitter de ITEMA: enlace al tweet

El comportamiento depresivo se mantiene por ventajas a corto plazo: la inactividad permite no hacer cosas que en un estado de tristeza y apatía resultan agotadoras. Mantenerse en esta línea a largo plazo es problemático: se pierden fuentes de placer y todo se vuelve más costoso. La evitación de tareas (rutinarias, de higiene, artísticas, productivas…) y de conflictos (interpersonales, cotidianos, burocráticos…) tiene como consecuencia que hacerse cargo cada vez sea más costoso e influya en el estado anímico: los problemas se han hecho más grandes. Ponerse en contacto con tareas y con personas es lo que nos permite acceder a momentos de disfrute. No exponerse a lo que resulta difícil es perderse también la posibilidad de que algo sea o llegue a ser satisfactorio.

La Activación Conductual es un conjunto de técnicas que parten de la funcionalidad de la conducta depresiva, y tiene como objetivo frenar el bucle de la evitación y poner a la persona en contacto con reforzadores de acciones concretas. La idea es hacerlo de una forma progresiva, empezando por pequeños retos y partiendo siempre del nivel basal en el que se encuentra la persona. Para alguien que no se levanta de la cama, hacerse el desayuno ya es un reto que reforzar. Lo que viene después de hacer algunas cosas a veces aumenta la probabilidad de volverlas a hacer. A estos estímulos consecuencias de una acción que aumenta la probabilidad de que se repita, los llamamos reforzadores.

 

 

No hay que esperar a tener ganas para hacerlo, hay que empezar a hacerlo sin ganas, y luego será más probable que esas ganas y energía aparezcan.

Aunque en un inicio las actividades propuestas no son necesariamente complejas, a veces solo rutinarias, la persona se irá acercando con ayuda del terapeuta a esas acciones que tienen un sentido y un valor para la persona (o que en su momento lo tuvieron).

«¿Y qué pasa con los pensamientos que se tienen en un estado depresivo?» Es más probable pensar que las cosas no están tan mal si se comprueba que las cosas empiezan a ir menos mal. Para eso, hay que probar qué pasa si se hacen pequeños cambios. «¿Y los neurotransmisores implicados?» El cerebro responde ante un organismo al que le pasan cosas más o menos agradables o estresantes. El correlato neurobiológico no implica que sea la causa.

La Activación Conductual funciona por los procesos que está “tocando”: reducir el patrón evitativo mantenido por reforzamiento negativo y aumentar actividades que acaban siendo reforzadas positivamente, lo que aumenta la tendencia a hacerlas. El aumento de actividad expone a la persona a cierta estimulación que genera respuestas condicionadas agradables que aumentan el estado anímico. Esto es más complicado cuando la persona vive en un entorno aversivo. La colaboración de amigos, familiares y compañeros es deseable.

Los problemas etiquetados bajo el nombre de “depresión” son más complejos de lo que se puede abarcar en un hilo. El sufrimiento y su forma de manifestarse es individual y dependiente de cada caso. Aquí solo se ha pretendido presentar una intervención reconocida científicamente.

 

Denisa Prade

 

Etiquetas :

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